Pros de la Anestesia Neuroaxial en el Anciano

 

Dr. Víctor M. Whizar-Lugo

Anestesiólogo-Internista

Servicios Profesionales de Anestesiología y Clínica de Dolor

Centro Medico del Noroeste

Tijuana BC, México

 

vwhizar@anestesia-dolor.org   www.anestesia-dolor.org

 

Introducción

Aspectos generales

Importancia de la técnica empleada

Cirugías frecuentes en los ancianos y las controversias por anestesia

Complicaciones

Conclusiones

 

 

Introducción

 

Los cambios demográficos mundiales en los últimos 50 años  han mostrado un aumento considerable de la población anciana sobre todo en los países mas industrializados, aunque más de la mitad de los ancianos habitan en los países en desarrollo y se ha calculado que para el año 2020 el 75% de la población mundial estará compuesta por viejos.(1) La expresión de que ¨La mejor anestesia es la que mejor me sale¨ no es válida en este grupo de pacientes, donde definitivamente ¨la mejor anestesia es la que necesita cada uno de estos enfermos¨. Lograr este segundo enunciado no es fácil en los ancianos.

¿Anestesia regional o anestesia general en el paciente de la tercera edad? Esta pregunta seguirá siendo una controversia no resuelta por muchos años más, si es que llegamos a encontrar una respuesta basada en evidencias. Aunque nos parezca inverosímil, por ahora esta elección la debemos planear conjuntamente con el internista, el geriatra y los cirujanos, sin escatimar los esfuerzos de otros especialistas involucrados como pudieran ser el intensivista, el psicólogo, el neumólogo y el cardiólogo, solo por mencionar algunos. Al revisar la información disponible encontraremos pros y contras de gran controversia y la decisión de debe de tomar de manera meticulosa.(2,3)

 

En esta charla se revisan primero algunos aspectos generales de importancia en estos pacientes y después se enfoca sobre los  pros que favorecen el uso la anestesia regional comparada con la anestesia general.

 

Aspectos generales

 

Los cambios anatómicos, fisiológicos y conductuales, entre otros son aspectos generales de interés que el anestesiólogo debe de tener presentes al establecer los planes de manejo perioperatorio de los pacientes de la tercera edad. La historia clínica y exploración física completas en la fase de evaluación preanestésica son parte de la evaluación integral, donde el apartado sobre ingesta de medicamentos y sustancias que interfieren con los anestésicos es de capital importancia.

 

Cambios anatomofisiológicos. En las personas de la tercera edad hay cambios que se dan debido a la pérdida progresiva de células. Estas modificaciones son muy variables de individuo a individuo, de órgano a órgano, pero infaliblemente resultan en un deterioro físico y mental. La reserva funcional de los ancianos está a menudo reducida y se relaciona como uno de los factores más determinantes para aumentar la morbimortalidad. Esta baja reserva funcional es difícil de evaluar, y con frecuencia se manifiesta en situaciones de estrés, sobretodo en los periodos transanestésico y postquirúrgico. Algunos de estos cambios por deterioro celular modifican la farmacocinética y farmacodinamia de las drogas que se emplean en anestesia, por lo que es recomendable que el uso de fármacos se inicie siempre con dosis bajas y se continue también con dosis reducidas hasta alcanzar la meta fijada. La tabla 1 enumera los cambios más importantes y que se consideran como los factores determinantes de las respuestas a la anestesia general o regional, y por ende de la evolución postquirúrgica.

 

Tabla 1. Sumario de los cambios anatomofisiológicos en el anciano *

Osteomuscular

Sistema cardiovascular

Sistema respiratorio

1.     Cierre de espacios intervertebrales y foraminas

2.     Cifosis dorsal

3.     Tendencia a flexión de caderas y rodillas

4.     Colapso vertebral

5.     Osteoartrosis con calcificación de ligamentos y cartílagos.

6.     Fragilidad ósea

7.     Daño de equilibrio

1.     ß de miofibrillas, Ý Tejido conectivo

         . ß Índice cardiaco 

              65 años 2.81, >85 años 1.6                                 .         . Circulación lenta 

2.     Respuesta al estrés

3.     Ejercicio sin Ý de FEVI. Posteriormente puede caer

4.     Arterioesclerosis

Ý RVP, HTA

5.     Ateromatosis

       Predispone a isquemia   cerebral, coronaria y periférica

6.     Disminución reserva cardiaca

1.     Contracción de la caja torácica baja con rigidez de la pared torácica.

         ß Compliance

         ß Elasticidad pulmonar

2.  ß Movimiento ciliar 

3.  Estrechamiento de bronquiolos

4.   ß Superficie alveolar y Dilatación alveolar

5.   Pérdida de septos alveolares

6.   Colapso bronquiolar

      ß volumen de cerrado

      Ý atrapamiento de aire

7.   ß Respuesta a hipoxia/hipercarbia

8. Disminución reserva pulmonar

Tasa metabólica basal/Riñón/Hígado

Sistema nervioso central

Sistema gastrointestinal

1.  ß  T.M.B. 1% cada año después de los 30 años de edad.

2. ß Tejido renal

3. ß Perfusión renal

4. ß Filtración glomerular

5. ß Perfusión hepática

   

Atrofia cerebral:

1.     ß Flujo sanguíneo cerebral

2.     ß Circulación colateral en el polígono de Willis

3.     Déficit de autorregulación cerebral durante HTA

4.  Hipoxia poco tolerada

 

Pérdida neuronal:

1.     ß Actividad del SNC

ß Requerimientos de anestesia

1.     Desnutrición

IMC < 22 kg/m2

2.     ß Salivación.  Antisialogogos?

3.     ß Reflejos laríngeos/faríngeos

4.     ß Masa muscular magra

5.     Ý Proporcional de grasa/peso

6.     ß Función hepática

7.     ß Unión proteica de fármacos

8.     Ý Alfa ácido glicoproteína

9.     ß Tono esfinteriano esofágico

1.     FEVI= Fracción de eyección del ventrículo izquierdo.   RVP= Resistencias vasculares periféricas.  HTA= Hipertensión arterial.                 SNC= Sistema nervioso central.       TMB= Tasa metabólica basal.           IMC= Índice de masa corporal

* Modificado de Foulkes CD. Geriatric anaesthesia. Refresh course lectures. 10th WCA. The Hague, Netherlands, 1992;B301

 

 

La evaluación preanestésica deberá de ser exhaustiva, aun en los casos de urgencia. Este paso se omite con frecuencia y es motivo de complicaciones perioperatorias como por ejemplo interacciones farmacológicas no deseadas, sangrado no esperado, dificultades técnicas en la intubación, en la realización de los bloqueos, etc. La tabla 2 enlista los datos ideales que se deben de investigar durante la entrevista con el paciente y su familia o el amigo más cercano. Solo en aquellos casos de extrema urgencia con peligro inminente de muerte se puede omitir esta evaluación, misma que deberá de realizarse de manera retrospectiva a la brevedad posible con el propósito de identificar posibles complicaciones inherentes al acto anestésico y la situación clínica integral de cada paciente.

 

Importancia de la técnica empleada

 

Decidir cual es la mejor técnica anestésica en los pacientes de la tercera edad es una antigua controversia no resuelta. El plan anestesiológico debe de basarse en factores tan variados y disímbolos que incluyan el tipo de cirugía, el estado físico de cada enfermo, las habilidades del equipo quirúrgico, la destreza y experiencia del anestestesiólogo, el tipo de monitoreo y armamentario anestesiológico disponibles, así como las condiciones reales del centro hospitalario donde se encuentran los pacientes. No es lo mismo anestesiar a un anciano en un Instituto Nacional de Salud, que hacerlo en un Hospital General remoto, o en un centro privado con equipo de tercer nivel o con limitaciones múltiples. La patología es la misma, pero debe de abordarse acorde con los recursos disponibles.

 

Se ha demostrado que las técnicas regionales; neuroaxiales, bloqueos de plexos nerviosos o infiltraciones locales son determinantes en la buena evolución de los pacientes, en especial en los enfermos de la tercera edad, y tienen un postoperatorio más favorable cuando se comparan con la anestesia general. Se enlistan algunas de estas propiedades.(4,5,6,7)

 

·        La anestesia neuroaxial bloquea la respuesta neuroendócrina al trauma quirúrgico.

·        Tiene efectos anticatabólicos al bloquear la degradación proteica y la hiperglicemia.

·        Disminuye la pérdida sanguínea.

·        Disminuye la incidencia de trombosis venosa profunda y con ello es posible que baje la frecuencia de TEP, en especial en cirugía de cadera, próstata y vascular de extremidades inferiores.

·        Disminuye la morbimortalidad  perioperatoria cardiovascular y pulmonar.

·         Disminuye la incidencia de alteraciones cognoscitivas y aparentemente no modifica la frecuencia de delirio postoperatorio.

 

Tabla 2. Parámetros que conforman la evaluación preanestésica del anciano (2)

Parámetro

ASA I-II

Alto riesgo

Comentarios

Historia clínica

Si

Si

La revisión clínica general y orientada hecha  por el anestesiólogo anticipa problemas como vía aérea difícil, anomalías de columna,  alteraciones mentales, del entorno familiar, posibilidades de demandas.

Exploración física

Si

Si

Consulta con otro especialista

N. I.

Si

Es prudente conocer la opinión del geriatra, neumólogo, cardiólogo, endocrinólogo, cirujano, terapista familiar en busca de polifarmacia, interacciones medicamentosas, etc.

Electrocardiograma

Si

Si

Arritmias, isquemia, crecimiento o dilataciones de cavidades

Ecocardiograma

No

R

Estudios obligados en pacientes con hipertensión arterial severa, isquémicos, miocardiopatía dilatada.

Angiografía coronaria

No

R

Radiografía de tórax

N.I.

Si

Útil en fumadores, sospecha de tuberculosis, neoplasias pulmonares, enfisema, cifosis.

Espirometría

No

Si

No se ha demostrado su utilidad, sin embargo es recomendable en neumópatas crónicos y en cirugía de tórax,  para evaluar evolución post anestésica inmediata

Biometría hemática

Si

Si

Considerar el estado físico. Por ej, hay pacientes con EPOC que cursan con Hg y Ht altos, otros con IRC que serán anémicos crónicos compensados.

Pruebas de coagulación

Si

Si

TP, TPT. INR y tiempo de sangrado son mandatarios en anticoagulados, daño hepatocelular, sepsis grave, ayuno prolongado, desnutrición extrema.

Química sanguínea completa

Si

Si

Evaluación renal, hepatocelular, metabólica, electrolitos

General de orina

N.I.

Si

Pérdida de sangre y proteínas, cambios en la densidad urinaria

 

 

Anestesia raquídea. La anestesia raquídea convencional es segura y eficaz, si bien puede acompañarse de hipotensión arterial y bradicardia. Los factores que facilitan un bloqueo más extenso en los ancianos son la degeneración  gradual del sistema nervioso central y periférico, la disminución del volumen del LCR espinal y los cambios en la configuración de la columna lumbotorácica. Estos cambios favorecen hasta 3-4 niveles más del bloqueo anestésico cuando se utilizan anestésicos locales hiperbáricos intraraquídeos. No se han encontrado diferencias significativas en cuanto a la difusión cefálica, bloqueo motor y cambios hemodinámicos al inyectar bupivacaína hiperbárica en ancianos de 68 a 87 años en los espacios L3-4 vs. L4-L5, en posición de sentado. Cuando se realiza anestesia raquídea, las dosis de anestésico local no tienen importancia en cuanto a toxicidad sistémica se refiere,  ya que el espacio subaracnoideo no está tan vascularizado como la cavidad peridural, y no se dan concentraciones sanguíneas suficientes para producir toxicidad sobre el cerebro o el miocardio. En anestesia raquídea, los efectos deletéreos se refieren a la toxicidad local de los anestésicos locales sobre la medula y a los efectos sobre el sistema simpático. La baja súbita de la presión arterial debe evitarse con un manejo racional entre la dosis del anestésico, prehidratación y uso de vasoconstrictores.  Las minidosis intratecales de anestésicos locales de acción intermedia como bupivacaína, levobupivacaína y ropivacaína, combinadas o no con opioides reducen al mínimo las posibilidades de hipotensión arterial y proveen de excelente anestesia. En un estudio reciente (8) se combinaron 4 mg de bupivacaína racémica+20 µg de fentanilo para ancianos fracturados de cadera, eliminándose prácticamente el uso de vasopresores cuando se comparó con 10 mg de bupivacaína. Martyr y su grupo publicaron dos estudios con resultados diferentes; en su primer investigación (9) no encontraron diferencias significativas al comparar 7.5 mg de bupivacaína hiperbárica más 20 µg de fentanil vs. 12.5 mg de bupivacaína hiperbárica sin opioide ya que un 59.5% tuvo hipotensión arterial, siendo el prurito el efecto secundario más frecuente. En una investigación más reciente estos autores (10) estudiaron 40 ancianos sometidos a cirugía de cadera y demostraron que 9 mg de bupivacaína adicionada de 20 µg de fentanil disminuyen la incidencia de hipotensión arterial cuando se comparan con 11 mg de bupivacaína sin opioide, aunque puede haber más bloqueos fallidos. Sufentanil en dosis  de 5 µg combinado con 7.5m de bupivacaína hiperbárica reduce la dosis de vasopresores y provee de anestesia adecuada en este tipo de enfermos operados de cadera.(11) Otra alternativa de manejo de los viejos fracturados de cadera es el uso de bloqueos de plexos; de Visme y cols. (12) compararon anestesia raquídea con 15 mg de bupivacaína vs. bloqueo del plexo lumbar con 30 mL de lidocaína 1.33% con epinefrina y 10 mL de la misma solución anestésica para bloqueo presacro y 5 mL para bloquear la cresta iliaca. No hubo diferencias iniciales en la hipotensión arterial, pero el primer grupo requirió más vasoconstrictores para estabilizar la presión arterial. Es obvio que la dosis de bupivacaína fue elevada en este estudio, si la comparamos con las investigaciones con dosis bajas con o sin opioides. Un estudio español demostró que es posible disminuir la dosis de bupivacaína hiperbárica hasta 5 mg adicionada con 15 µg de fentanil y mantener anestesia y estabilidad hemodinámica adecuadas.(13)
Anestesia peridural. Debido a los cambios anatómicos de estos pacientes, los bloqueos peridurales son técnicamente más difíciles de realizar que la anestesia raquídea, y producen un estado anestésico menos profundo. La falla del bloqueo peridural en los viejos es más factible por estos cambios anatómicos. La figura 1 muestra dos peridurogramas en ancianos a los que se les inyectaron 10 mL de bupivacaína con medio de contraste no iónico. Obsérvese la salida irregular que dibuja las raíces lumbares y acumulo en la vaina del psoas.

 

    

Asau y cols. (14) compararon  anestesia raquídea vs.epidural en pacientes mayores de 85 años fracturados de cadera. Hubo 94 intervenciones manejadas con bloqueo extradural y 86 con raquia con bupivacaína. En el primer grupo hubo más incidencia de falla del bloqueo así como periodos de hipotensión arterial en los primeros 30 minutos post bloqueo. Ellos recomiendan más el uso de raquia. El bloqueo extradural tiene ventaja sobre la anestesia subaracnoidea en que se puede prolongar la anestesia y desde luego, el catéter se puede usar para proveer de analgesia  postoperatoria. El dolor postoperatorio de los ancianos es un serio problema ya que es frecuente escuchar entre los colegas que estos enfermos no lo perciben con la misma intensidad que otros enfermos. La tabla 3 sumariza las diferencias entre anestesia general, neuroaxial y bloqueos periféricos en ancianos operados de cadera.(15) Algunos de estos conceptos son válidos para otro tipo de cirugía mayor en este grupo de pacientes. 

Tabla 3. Comparación de técnicas anestésicas en cirugía de cadera en ancianos*

Efecto

General

Peridural

Raquídea

Combinada

Bloqueos Periféricos

Sangrado quirúrgico

++++

+

++

+ a ++

+ a ++

Hipotensión arterial controlada

Si

Si

no

si

No

Riesgo de TVP y TEP

alto

Bajo

bajo

bajo

Bajo

Toxicidad por anestesia

remota

Factible

Muy remota

Factible

Factible

Hipoxia postoperatoria

Frecuente

Posible

Posible

Posible

Posible

Analgesia postoperatoria

No

Si, por varios días

Si, por ± 24 h. (morfina)

Si, por varios días, menos dosis

Solo con catéter

Dificultad técnica

remota

posible

posible

posible

Mas factible

Alteraciones cognitivas

++++

++

++

++

¿?

Delirio

++++

+++

+++

+++

¿?

*Modificada de: Whizar LV, Santos MF. Manejo perioperatorio del anciano con fractura de cadera. En: Anestesia regional y dolor postoperatorio. PAC Anestesia-2. Libro 9. Editores Whizar LV y Jaramillo MJ. Editora Científica Médica Latinoamericana e Intersistemas SA de CV. México DF. 2001:22-31.

Cirugías frecuentes en ancianos y las controversias por anestesia (2)

Cirugía ortopédica. Cadera, fémur y rodilla son los sitios que con mayor frecuencia son intervenidos en los viejos. Al igual que muchos investigadores, nosotros tenemos predilección por la anestesia regional en este grupo de enfermos,(15) aunque muchos otros favorecen la anestesia general. Un estudio (16) retrospectivo en 20 hospitales evaluó el impacto de la técnica anestésica en la morbimortalidad después de cirugía de cadera en 9,425 pacientes mayores de 60 años, sin que se haya podido demostrar que la anestesia regional fue mejor que la general, sugiriéndose que la elección de la anestesia deberá de depender en otros factores que no sean los riesgos asociados a la morbimortalidad. La anestesia regional es bien tolerada en este grupo de pacientes, produce menos confusión y delirio en el postoperatorio que la anestesia general, lo cual también ha sido puesto en duda. Se han descrito diversos modelos de raquianestesia: bupivacaína hiperbárica en dosis de 15, 12.5 o 10 mg,  asociadas o no con fentanil, proveen de una anestesia segura y eficaz, disminuyen la intensidad de dolor postquirúrgico y preservan la función cognoscitiva.(17). Tanto en dosis normales como en dosis bajas, es importante mantener la dosis de fentanil por debajo de 20 μg para evitar depresión respiratoria. Otra alternativa de manejo es utilizar anestesia subaracnoidea continua dosificando pequeñas dosis de bupivacaína. Favarel y su grupo (18) recomiendan iniciar con 5 mg de bupivacaína 0.5% hiperbárica, con inyecciones subsecuentes opcionales de 2.5 mg cada 5 min. hasta lograr un bloqueo sensitivo en T10, con lo cual obtuvieron mejor comportamiento hemodinámico al compararla con dosis únicas de 10 o 15 mg de bupivacaína racémica.

Cirugía Vascular. Otra controversia de manejo anestesiológico es la endarterectomía ya que tiene un índice significativo de morbimortalidad perioperatoria, y se ha postulado que la anestesia regional podría disminuir este índice. La mayor ventaja atribuida a la anestesia regional es la posibilidad de que con un paciente despierto se monitoriza la probabilidad de perfusión cerebral inadecuada y la necesidad inmediata de insertar un puente vascular. Tangkanakul y su grupo (19) realizaron un meta-análisis con estudios comparando anestesia regional vs. general encontrando que tan solo uno de tres estudios prospectivos encontró beneficio significativo de la anestesia regional disminuyendo el uso de puentes vasculares y hematomas. Otras ventajas atribuidas a las técnicas regionales son menor morbilidad cardiovascular, menos días de estancia en terapia intensiva y en el hospital, y menor costo. No obstante estos datos, se han descrito serias desventajas como la posibilidad de intubación endotraqueal durante el procedimiento, poca cooperación del enfermo, el hecho de que la anestesia regional no previene de isquemia miocárdica, además de las complicaciones atribuibles a la propia técnica regional y a los anestésicos locales utilizados.

Los aneurismas de aorta abdominal son otra entidad de gran riesgo anestésico. Estos pacientes se manejan con anestesia general, pero el advenimiento de reparaciones quirúrgicas endovasculares ha logrado disminuir la mortalidad en este grupo de ancianos. Para los procedimientos endovasculares existe predilección por la anestesia regional incluyendo extradural, subaracnoidea simple o continua, técnicas combinadas epidurales-intratecales, aunque también se ha usado anestesia general y sedación monitorizada.(20)

Urología. La anestesia subaracnoidea continua siendo la técnica de elección para los procedimientos urológicos en los ancianos ya que facilita el diagnóstico temprano de la perforación vesical y la sobrehidratación que pueden presentarse durante la resección transuretral de la próstata. La tendencia actual es no utilizar la lidocaína por su neurotoxicidad, la cual se ha sustituido por bupivacaína, y recientemente por ropivacaína y levobupivacaína hiperbáricas, en dosis de 8 a 15 mg, o con mini dosis asociadas a fentanil, con o sin morfina subaracnoidea.

 

Complicaciones

 

Complicaciones propias de la anestesia neuroxial son la hipotensión arterial y la bradicardia, las cuales se pueden disminuir con dosis bajas de anestésicos locales y cuando se presentan son de manejo relativamente fácil con líquidos, vasopresores y atropina. Los cambios en el estado de despierto y en la función cognoscitiva son frecuentes en los ancianos operados que pueden llevarlos a la muerte. Papaioannou y cols. (21) estudiaron 47 pacientes mayores de 60 años sometidos a cirugía mayor con anestesia general o regional y evaluaron el estado mental pre y post anestésicos y la incidencia de delirio en los primeros tres días del post operatorio. El estado mental (DSM III) disminuyó en ambos grupos, pero fue significativo en los que recibieron anestesia general (P < 0.001). Nueve pacientes tuvieron delirio el cual no se vio afectado por el tipo de anestesia recibida. El único factor importante para el desarrollo de delirio postanestésico en este grupo fue enfermedad cardiovascular preexistente (P < 0.025). Estos autores concluyen que los ancianos sometidos a anestesia general desarrollan con más frecuencia daño cognoscitivo inmediato en comparación con los que se manejan con técnicas regionales.

 

Conclusiones

 

La controversia entre utilizar técnicas de anestesia general vs. anestesia regional en los ancianos va a persistir indefinidamente.(2) La miocardio protección descrita para algunos anestésicos halogenados es ahora un hecho clínico que ha favorecido su uso en ancianos, sin embargo, la tremenda reducción del stress quirúrgico-anestésico que producen las técnicas de anestesia regional son –entre otras razones- motivos validos para utilizar anestesia regional en nuestros pacientes de la tercera edad. Si bien aun estamos lejos de contar con un anestésico local ideal, la selección de un determinado anestésico en los pacientes ancianos debe de sustentarse en el mejor conocimiento del estado físico de cada enfermo, en especial sus sistemas nervioso central, cardiovascular, la función hepatocelular y el estado de nutrición. Por otra parte, es muy importante conocer las posibles interacciones farmacológicas que pudieran ocurrir en este grupo de enfermos, que habitualmente está tomando un número considerable de fármacos. Todos estos factores van de la mano con la técnica regional que habrá de utilizarse.

La recomendación es utilizar la técnica anestésica que menor anestésico local requiera y con ello disminuir las posibilidades de efectos sistémicos. Otra recomendación es ajustar el tiempo habitual de duración de los anestésicos locales y de la técnica anestésica usada al tiempo quirúrgico esperado.

El monitoreo electrónico y de gabinete de las constantes vitales es determinante en la vigilancia continua de los efectos fisiológicos y tóxicos de los anestésicos locales, pero nada suple a un anestesiólogo vigilante, con capacidad de diagnosticar y resolver los incidentes en el momento que se presentan, y mejor aun, evitar que estos sucedan. Hay que tener presente que una anestesia regional inadecuada tiene un impacto negativo.

 

 

Referencias

 

1)       http://www.inegi.gob.mx

2)       Whizar LV, Santos MF. Anestesia general vs. anestesia regional en el anciano. Anest Mex 2004;16:40-52.

3)       Romo SF. Anestesia general vs anestesia regional. En: Whizar LV, Jaramillo MJ editores. PAC Anestesia-2. Libro 8. Anestesia regional y dolor postoperatorio. Parte l. Editora Científica Médica Latinoamericana e Intersistemas SA de CV. México DF. 2001:12-16.

4)       Gonca S, Kiliçkan L, Dalçik C, Dalçik H, Bayindir O. The cardioprotective effects of thoracal epidural anestesia are induced by the expression of vascular endothelial growth factor and inducible nitric oxide synthase in cardiopulmonary bypass surgery. J Cardiovasc Surg (Torino) 2007;48:93-102.

5)       Kawasaki T, Ogata M, Kawasaki C, Okamoto K, Sata T. Effects of epidural anaesthesia on surgical stress-induced immunosuppression during upper abdominal surgery. Br J Anaesth 2007;98:196-203.

6)       Lattermann R, Belohlavek G, Wittmann S, Füchtmeier B, Gruber M. The anticatabolic effect of neuraxial blockade after hip surgery. Anesth Analg 2005;101:1202-1208.

7)       Lattermann R, Schricker T, Wachter U, Goertz A, Georgieff M. Intraoperative epidural blockade prevents the increase in protein breakdown after abdominal surgery. Acta Anaesthesiol Scand 2001;45:1140.

8)       Ben-David B, Frankel R, Arzumonov T, Marchevsky Y, Volpin G. Minidose bupivacaine-fentanyl spinal anesthesia for surgical repair of hip fracture in the aged. Anesthesiology 2000;92:6-10.

9)       Martyr JW, Clark MX. Hypotension in elderly patients undergoing spinal anaesthesia for repair of fractured neck of femur. A comparison of two different spinal solutions. Anaesth Intensive Care 2001;29:501-555.

10)    Martyr JW, Stannard KJ, Gillespie G. Spinal-induced hypotension in elderly patients with hip fracture. A comparison of glucose-free bupivacaine with glucose-free bupivacaine and fentanyl. Anaesth Intensive Care. 2005;33:64-68.

11)    Olofsson C, Nygards EB, Bjersten AB, Hessling A. Low-dose bupivacaine with sufentanil prevents hypotension after spinal anesthesia for hip repair in elderly patients. Acta Anaesthesiol Scand 2004;48:1240-1244.

12)    de Visme V, Picart F, Le Jouan R, Legrand A, Savry C, Morin V. Combined lumbar and sacral plexus block compared with plain bupivacaine spinal anesthesia for hip fractures in the elderly. Reg Anesth Pain Med. 2000;25:158-162.

13)    Alonso Chico A, Cruz Pardos P, Alvarez Grau J et al. Comparison of the hemodynamic response in subarachnoid anesthesia with bupivacaine versus bupivacaine with fentanyl in traumatology surgery in elderly patients.  Rev Esp Anestesiol Reanim 2003;50:17-22.

14)    Asao Y, Kasai SY, Higuchi T, Tsubaki N, Kobayashi O.Which anesthetic technique is more suitable for hip fracture surgery in patients above the age of 85, spinal or epidural? Masui. 2005;54:638-642.

15)    Whizar LV, Santos MF. Manejo perioperatorio del anciano con fractura de cadera. En: Anestesia regional y dolor postoperatorio. PAC Anestesia-2. Libro 9. Editores Whizar LV y Jaramillo MJ. Editora Científica Médica Latinoamericana e Intersistemas SA de CV. México DF. 2001:22-31.

16)    O'Hara DA, Duff A, Berlin JA, Poses RM, Lawrence VA , Huber BEC, Noveck H, Strom BL, Carson JL. The effect of anesthetic technique on postoperative outcomes in hip fracture repair. Anesthesiology 2000;92:947-957.

17)    Fernandez GD, Rué M, Moral V, Castells C, Puig M. Spinal anesthesia with bupivacaine and fentanyl in geriatric patients. Anesth Analg 1996; 83:537–541.

18)    Favarel GJF, Sztark  F, Petitjean ME, Thicoïfipé M, Lassié P, Dabadie P. Hemodynamic effects of spinal anesthesia in the elderly: Single dose versus titration through a catheter. Anesth Analg 1996; 82:312–316.

19)    Tangkanakul C, Counsell CE, Warlow CP. Local vs general anaesthesia in carotid endarterectomy. A systematic review of the evidence. Eur J Vasc Endovasc Surg 1997;13:491-499.

20)    Ellis JE, McKinsey JF. Regional anesthesia for endovascular procedures. En: Regional anesthesia for cardiothoracic surgery. Editor Chaney MA. Lippincott Williams & Wilkins , USA . 2002;81-96.

21)    Papaioannou A, Fraidakis O, Michaloudis D, Balalis C, Askitopoulou H. The impact of the type of anaesthesia on cognitive status and delirium during the first postoperative days in elderly patients. Eur J Anaesthesiol. 2005;22:492-499.

 

 

Revisión bibliográfica apoyada por el proyecto REBECA de Servicios Profesionales de Anestesiología y Medicina del Dolor en Tijuana, México La figura incluida es propiedad editorial de www.anestesia-dolor.org .