Pros de la Anestesia Neuroaxial en el Anciano

 

Dr. Víctor M. Whizar-Lugo

Anestesiólogo-Internista

Servicios Profesionales de Anestesiología y Clínica de Dolor

Centro Medico del Noroeste

Tijuana BC, México

 

vwhizar@anestesia-dolor.org   www.anestesia-dolor.org

 

Introducción

Aspectos generales

Importancia de la técnica empleada

Cirugías frecuentes en los ancianos y las controversias por anestesia

Complicaciones

Conclusiones

 

 

Introducción

 

Los cambios demográficos mundiales en los últimos 50 años  han mostrado un aumento considerable de la población anciana sobre todo en los países mas industrializados, aunque más de la mitad de los ancianos habitan en los países en desarrollo y se ha calculado que para el año 2020 el 75% de la población mundial estará compuesta por viejos.(1) La expresión de que ¨La mejor anestesia es la que mejor me sale¨ no es válida en este grupo de pacientes, donde definitivamente ¨la mejor anestesia es la que necesita cada uno de estos enfermos¨. Lograr este segundo enunciado no es fácil en los ancianos.

¿Anestesia regional o anestesia general en el paciente de la tercera edad? Esta pregunta seguirá siendo una controversia no resuelta por muchos años más, si es que llegamos a encontrar una respuesta basada en evidencias. Aunque nos parezca inverosímil, por ahora esta elección la debemos planear conjuntamente con el internista, el geriatra y los cirujanos, sin escatimar los esfuerzos de otros especialistas involucrados como pudieran ser el intensivista, el psicólogo, el neumólogo y el cardiólogo, solo por mencionar algunos. Al revisar la información disponible encontraremos pros y contras de gran controversia y la decisión de debe de tomar de manera meticulosa.(2,3)

 

En esta charla se revisan primero algunos aspectos generales de importancia en estos pacientes y después se enfoca sobre los  pros que favorecen el uso la anestesia regional comparada con la anestesia general.

 

Aspectos generales

 

Los cambios anatómicos, fisiológicos y conductuales, entre otros son aspectos generales de interés que el anestesiólogo debe de tener presentes al establecer los planes de manejo perioperatorio de los pacientes de la tercera edad. La historia clínica y exploración física completas en la fase de evaluación preanestésica son parte de la evaluación integral, donde el apartado sobre ingesta de medicamentos y sustancias que interfieren con los anestésicos es de capital importancia.

 

Cambios anatomofisiológicos. En las personas de la tercera edad hay cambios que se dan debido a la pérdida progresiva de células. Estas modificaciones son muy variables de individuo a individuo, de órgano a órgano, pero infaliblemente resultan en un deterioro físico y mental. La reserva funcional de los ancianos está a menudo reducida y se relaciona como uno de los factores más determinantes para aumentar la morbimortalidad. Esta baja reserva funcional es difícil de evaluar, y con frecuencia se manifiesta en situaciones de estrés, sobretodo en los periodos transanestésico y postquirúrgico. Algunos de estos cambios por deterioro celular modifican la farmacocinética y farmacodinamia de las drogas que se emplean en anestesia, por lo que es recomendable que el uso de fármacos se inicie siempre con dosis bajas y se continue también con dosis reducidas hasta alcanzar la meta fijada. La tabla 1 enumera los cambios más importantes y que se consideran como los factores determinantes de las respuestas a la anestesia general o regional, y por ende de la evolución postquirúrgica.

 

Tabla 1. Sumario de los cambios anatomofisiológicos en el anciano *

Osteomuscular

Sistema cardiovascular

Sistema respiratorio

1.     Cierre de espacios intervertebrales y foraminas

2.     Cifosis dorsal

3.     Tendencia a flexión de caderas y rodillas

4.     Colapso vertebral

5.     Osteoartrosis con calcificación de ligamentos y cartílagos.

6.     Fragilidad ósea

7.     Daño de equilibrio

1.     ß de miofibrillas, Ý Tejido conectivo

         . ß Índice cardiaco 

              65 años 2.81, >85 años 1.6                                 .         . Circulación lenta 

2.     Respuesta al estrés

3.     Ejercicio sin Ý de FEVI. Posteriormente puede caer

4.     Arterioesclerosis

Ý RVP, HTA

5.     Ateromatosis

       Predispone a isquemia   cerebral, coronaria y periférica

6.     Disminución reserva cardiaca

1.     Contracción de la caja torácica baja con rigidez de la pared torácica.

         ß Compliance

         ß Elasticidad pulmonar

2.  ß Movimiento ciliar 

3.  Estrechamiento de bronquiolos

4.   ß Superficie alveolar y Dilatación alveolar

5.   Pérdida de septos alveolares

6.   Colapso bronquiolar

      ß volumen de cerrado

      Ý atrapamiento de aire

7.   ß Respuesta a hipoxia/hipercarbia

8. Disminución reserva pulmonar

Tasa metabólica basal/Riñón/Hígado

Sistema nervioso central

Sistema gastrointestinal

1.  ß  T.M.B. 1% cada año después de los 30 años de edad.

2. ß Tejido renal

3. ß Perfusión renal

4. ß Filtración glomerular

5. ß Perfusión hepática

   

Atrofia cerebral:

1.     ß Flujo sanguíneo cerebral

2.     ß Circulación colateral en el polígono de Willis

3.     Déficit de autorregulación cerebral durante HTA

4.  Hipoxia poco tolerada

 

Pérdida neuronal:

1.     ß Actividad del SNC

ß Requerimientos de anestesia

1.     Desnutrición

IMC < 22 kg/m2

2.     ß Salivación.  Antisialogogos?

3.     ß Reflejos laríngeos/faríngeos

4.     ß Masa muscular magra

5.     Ý Proporcional de grasa/peso

6.     ß Función hepática

7.     ß Unión proteica de fármacos

8.     Ý Alfa ácido glicoproteína

9.     ß Tono esfinteriano esofágico

1.     FEVI= Fracción de eyección del ventrículo izquierdo.   RVP= Resistencias vasculares periféricas.  HTA= Hipertensión arterial.                 SNC= Sistema nervioso central.       TMB= Tasa metabólica basal.           IMC= Índice de masa corporal

* Modificado de Foulkes CD. Geriatric anaesthesia. Refresh course lectures. 10th WCA. The Hague, Netherlands, 1992;B301

 

 

La evaluación preanestésica deberá de ser exhaustiva, aun en los casos de urgencia. Este paso se omite con frecuencia y es motivo de complicaciones perioperatorias como por ejemplo interacciones farmacológicas no deseadas, sangrado no esperado, dificultades técnicas en la intubación, en la realización de los bloqueos, etc. La tabla 2 enlista los datos ideales que se deben de investigar durante la entrevista con el paciente y su familia o el amigo más cercano. Solo en aquellos casos de extrema urgencia con peligro inminente de muerte se puede omitir esta evaluación, misma que deberá de realizarse de manera retrospectiva a la brevedad posible con el propósito de identificar posibles complicaciones inherentes al acto anestésico y la situación clínica integral de cada paciente.

 

Importancia de la técnica empleada

 

Decidir cual es la mejor técnica anestésica en los pacientes de la tercera edad es una antigua controversia no resuelta. El plan anestesiológico debe de basarse en factores tan variados y disímbolos que incluyan el tipo de cirugía, el estado físico de cada enfermo, las habilidades del equipo quirúrgico, la destreza y experiencia del anestestesiólogo, el tipo de monitoreo y armamentario anestesiológico disponibles, así como las condiciones reales del centro hospitalario donde se encuentran los pacientes. No es lo mismo anestesiar a un anciano en un Instituto Nacional de Salud, que hacerlo en un Hospital General remoto, o en un centro privado con equipo de tercer nivel o con limitaciones múltiples. La patología es la misma, pero debe de abordarse acorde con los recursos disponibles.

 

Se ha demostrado que las técnicas regionales; neuroaxiales, bloqueos de plexos nerviosos o infiltraciones locales son determinantes en la buena evolución de los pacientes, en especial en los enfermos de la tercera edad, y tienen un postoperatorio más favorable cuando se comparan con la anestesia general. Se enlistan algunas de estas propiedades.(4,5,6,7)

 

·        La anestesia neuroaxial bloquea la respuesta neuroendócrina al trauma quirúrgico.

·        Tiene efectos anticatabólicos al bloquear la degradación proteica y la hiperglicemia.

·        Disminuye la pérdida sanguínea.

·        Disminuye la incidencia de trombosis venosa profunda y con ello es posible que baje la frecuencia de TEP, en especial en cirugía de cadera, próstata y vascular de extremidades inferiores.

·        Disminuye la morbimortalidad  perioperatoria cardiovascular y pulmonar.

·         Disminuye la incidencia de alteraciones cognoscitivas y aparentemente no modifica la frecuencia de delirio postoperatorio.

 

Tabla 2. Parámetros que conforman la evaluación preanestésica del anciano (2)

Parámetro

ASA I-II

Alto riesgo

Comentarios

Historia clínica

Si

Si

La revisión clínica general y orientada hecha  por el anestesiólogo anticipa problemas como vía aérea difícil, anomalías de columna,  alteraciones mentales, del entorno familiar, posibilidades de demandas.

Exploración física

Si

Si

Consulta con otro especialista

N. I.

Si

Es prudente conocer la opinión del geriatra, neumólogo, cardiólogo, endocrinólogo, cirujano, terapista familiar en busca de polifarmacia, interacciones medicamentosas, etc.

Electrocardiograma

Si

Si

Arritmias, isquemia, crecimiento o dilataciones de cavidades

Ecocardiograma

No

R

Estudios obligados en pacientes con hipertensión arterial severa, isquémicos, miocardiopatía dilatada.

Angiografía coronaria

No

R

Radiografía de tórax

N.I.

Si

Útil en fumadores, sospecha de tuberculosis, neoplasias pulmonares, enfisema, cifosis.

Espirometría

No

Si

No se ha demostrado su utilidad, sin embargo es recomendable en neumópatas crónicos y en cirugía de tórax,  para evaluar evolución post anestésica inmediata

Biometría hemática

Si

Si

Considerar el estado físico. Por ej, hay pacientes con EPOC que cursan con Hg y Ht altos, otros con IRC que serán anémicos crónicos compensados.

Pruebas de coagulación

Si

Si

TP, TPT. INR y tiempo de sangrado son mandatarios en anticoagulados, daño hepatocelular, sepsis grave, ayuno prolongado, desnutrición extrema.

Química sanguínea completa

Si

Si

Evaluación renal, hepatocelular, metabólica, electrolitos

General de orina

N.I.

Si

Pérdida de sangre y proteínas, cambios en la densidad urinaria

 

 

Anestesia raquídea. La anestesia raquídea convencional es segura y eficaz, si bien puede acompañarse de hipotensión arterial y bradicardia. Los factores que facilitan un bloqueo más extenso en los ancianos son la degeneración  gradual del sistema nervioso central y periférico, la disminución del volumen del LCR espinal y los cambios en la configuración de la columna lumbotorácica. Estos cambios favorecen hasta 3-4 niveles más del bloqueo anestésico cuando se utilizan anestésicos locales hiperbáricos intraraquídeos. No se han encontrado diferencias significativas en cuanto a la difusión cefálica, bloqueo motor y cambios hemodinámicos al inyectar bupivacaína hiperbárica en ancianos de 68 a 87 años en los espacios L3-4 vs. L4-L5, en posición de sentado. Cuando se realiza anestesia raquídea, las dosis de anestésico local no tienen importancia en cuanto a toxicidad sistémica se refiere,  ya que el espacio subaracnoideo no está tan vascularizado como la cavidad peridural, y no se dan concentraciones sanguíneas suficientes para producir toxicidad sobre el cerebro o el miocardio. En anestesia raquídea, los efectos deletéreos se refieren a la toxicidad local de los anestésicos locales sobre la medula y a los efectos sobre el sistema simpático. La baja súbita de la presión arterial debe evitarse con un manejo racional entre la dosis del anestésico, prehidratación y uso de vasoconstrictores.  Las minidosis intratecales de anestésicos locales de acción intermedia como bupivacaína, levobupivacaína y ropivacaína, combinadas o no con opioides reducen al mínimo las posibilidades de hipotensión arterial y proveen de excelente anestesia. En un estudio reciente (8) se combinaron 4 mg de bupivacaína racémica+20 µg de fentanilo para ancianos fracturados de cadera, eliminándose prácticamente el uso de vasopresores cuando se comparó con 10 mg de bupivacaína. Martyr y su grupo publicaron dos estudios con resultados diferentes; en su primer investigación (9) no encontraron diferencias significativas al comparar 7.5 mg de bupivacaína hiperbárica más 20 µg de fentanil vs. 12.5 mg de bupivacaína hiperbárica sin opioide ya que un 59.5% tuvo hipotensión arterial, siendo el prurito el efecto secundario más frecuente. En una investigación más reciente estos autores (10) estudiaron 40 ancianos sometidos a cirugía de cadera y demostraron que 9 mg de bupivacaína adicionada de 20 µg de fentanil disminuyen la incidencia de hipotensión arterial cuando se comparan con 11 mg de bupivacaína sin opioide, aunque puede haber más bloqueos fallidos. Sufentanil en dosis  de 5 µg combinado con 7.5m de bupivacaína hiperbárica reduce la dosis de vasopresores y provee de anestesia adecuada en este tipo de enfermos operados de cadera.(11) Otra alternativa de manejo de los viejos fracturados de cadera es el uso de bloqueos de plexos; de Visme y cols. (12) compararon anestesia raquídea con 15 mg de bupivacaína vs. bloqueo del plexo lumbar con 30 mL de lidocaína 1.33% con epinefrina y 10 mL de la misma solución anestésica para bloqueo presacro y 5 mL para bloquear la cresta iliaca. No hubo diferencias iniciales en la hipotensión arterial, pero el primer grupo requirió más vasoconstrictores para estabilizar la presión arterial. Es obvio que la dosis de bupivacaína fue elevada en este estudio, si la comparamos con las investigaciones con dosis bajas con o sin opioides. Un estudio español demostró que es posible disminuir la dosis de bupivacaína hiperbárica hasta 5 mg adicionada con 15 µg de fentanil y mantener anestesia y estabilidad hemodinámica adecuadas.(13)
Anestesia peridural. Debido a los cambios anatómicos de estos pacientes, los bloqueos peridurales son técnicamente más difíciles de realizar que la anestesia raquídea, y producen un estado anestésico menos profundo. La falla del bloqueo peridural en los viejos es más factible por estos cambios anatómicos. La figura 1 muestra dos peridurogramas en ancianos a los que se les inyectaron 10 mL de bupivacaína con medio de contraste no iónico. Obsérvese la salida irregular que dibuja las raíces lumbares y acumulo en la vaina del psoas.

 

    

Asau y cols. (14) compararon  anestesia raquídea vs.epidural en pacientes mayores de 85 años fracturados de cadera. Hubo 94 intervenciones manejadas con bloqueo extradural y 86 con raquia con bupivacaína. En el primer grupo hubo más incidencia de falla del bloqueo así como periodos de hipotensión arterial en los primeros 30 minutos post bloqueo. Ellos recomiendan más el uso de raquia. El bloqueo extradural tiene ventaja sobre la anestesia subaracnoidea en que se puede prolongar la anestesia y desde luego, el catéter se puede usar para proveer de analgesia  postoperatoria. El dolor postoperatorio de los ancianos es un serio problema ya que es frecuente escuchar entre los colegas que estos enfermos no lo perciben con la misma intensidad que otros enfermos. La tabla 3 sumariza las diferencias entre anestesia general, neuroaxial y bloqueos periféricos en ancianos operados de cadera.(15) Algunos de estos conceptos son válidos para otro tipo de cirugía mayor en este grupo de pacientes. 

Tabla 3. Comparación de técnicas anestésicas en cirugía de cadera en ancianos*

Efecto

General

Peridural

Raquídea

Combinada